La costa occidental de Asturias tiene puertos pesqueros cada pocos kilómetros, y en casi todos se come bien. Aun así, la diferencia entre una buena mariscada y una cara es más grande de lo que parece, y casi nunca está en la carta.
Lo primero: de dónde viene
Marisco hay en todas partes. Marisco de la zona, descargado cerca y comprado en la rula, no. Es la primera pregunta que conviene hacer, y en un sitio serio te la contestan sin rodeos.
En nuestro caso la respuesta es corta: tenemos barco propio, La Felisina, que descarga en el puerto de Cudillero. Eso no nos hace mejores que nadie, pero sí hace que sepamos exactamente de dónde sale cada cosa.
Segundo: que se venda al peso
Una mariscada bien planteada se cobra al peso, no como ración cerrada. Es lo que se hace en la rula y lo que permite ajustar la comida a lo que sois y a lo que hay ese día. Si un sitio te da un precio fijo para «mariscada» sin preguntar cuántos sois ni enseñarte el género, desconfía.
En nuestra carta las mariscadas y las piezas grandes figuran así a propósito.
Tercero: la temporada manda
El marisco está en su mejor momento en los meses fríos. En pleno agosto se come igual, pero no es lo mismo, y quien te diga lo contrario te está vendiendo algo. Si vas a hacer un viaje solo por esto, hazlo entre otoño y primavera. Lo detallamos en qué pescado se come en cada temporada.
Cuarto: reserva
Los pueblos de esta costa son pequeños y los comedores también. En temporada alta, en fin de semana o si sois grupo, sin reserva no hay mesa. Para grupos de ocho o más conviene avisar con antelación, entre otras cosas porque el género hay que comprarlo.
Y una recomendación que nadie da
No lo pidas todo de marisco. Una mariscada acompañada de un arroz o de una caldereta se come mucho mejor que dos kilos de bicho seguidos. En arroz con bogavante, mariscada y caldereta contamos cómo lo planteamos aquí.
Si vienes desde lejos
Merece la pena quedarse a dormir: se cena sin reloj y sin conductor designado. Somos gastrohotel en Cudillero, con habitaciones y restaurante en la misma casa y aparcamiento propio.